Una vez entendida la clasificación del Derecho en Roma, podemos pasar a su base en un principio de orden moral, más que lo que entendemos hoy como legal (que va más sobre la conducta externa), basada en la sentencia de Ulpiano (y publicada en su Digesto): "Iuris praecepta sunt haec: honeste vivere, alterum non laedere, suum cuique tribuere" La traducción puede ser: los principios de la ley (o del derecho, depende del traductor) son: vivir honradamente, no hacer daño al otro y dar a cada uno lo suyo.